El Intercambio en los Museos

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Visita escolar al Museo Guggenheim. Foto: Museo Guggenheim.

Cynthia Capriata / EDUCACCIÓN

it is disruptive to look at things as if they could be otherwise. There is tension in this looking; there is a blank resistance for a while. But then resistance, imagination, open capacities, inventiveness, and surprise are shown to be joined somehow.

… es disruptivo observar las cosas como si pudiesen ser de otro modo. Hay una tensión en este observar; hay una resistencia por un momento. Pero, luego, esta resistencia, junto con la imaginación, las capacidades, la inventiva y la sorpresa convergen de alguna manera.
Maxine Greene

LAS ARTES PROPORCIONAN NUEVAS PERSPECTIVAS SOBRE EL MUNDO

Nada reemplaza las experiencias vividas fuera de la escuela. Hoy entendemos mejor el rol que cumple la diversidad, la interdisciplinariedad y la interculturalidad en la formación de los estudiantes. En mi caso, tuve una primaria conservadora. Si bien hicimos visitas fuera de la escuela, estas fueron puntuales. En la secundaria, el cambio más significativo fue el aprendizaje interactivo utilizando videos en la adquisición de un idioma adicional, el uniforme único y los cambios curriculares derivados de la reforma educativa de los años 70. No fue hasta llegar a Nueva York, en mi formación de artista y luego como educadora que descubrí el enorme potencial educativo que tienen los museos.  ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Como sabemos, existen muchas formas de enseñar los diferentes lenguajes de las artes y de promover el discernimiento en los estudiantes. El sentido propio se cultiva gradualmente con el desarrollo del pensamiento creativo y crítico y con nuestras experiencias en la interacción con el arte. El diálogo facilita su formación en el contexto de los museos. Se utilizan diálogos y narrativas, interacciones verbales y no verbales para comunicar historias. Estas historias permiten que las interacciones con las obras de arte y entre los participantes sean más significativas. ¿Quién facilita este intercambio? Los educadores de museos.

En este artículo compartiré algunos ejemplos de diferentes maneras de aprender en el contexto de museos de arte y mi experiencia observando tres visitas escolares en tres museos de Nueva York.

DIÁLOGOS E HISTORIAS: BASE DE TODA INTERACCIÓN EN EL MUSEO

Los museos tienen un rol especial en el desarrollo de las competencias artísticas y en la reestructuración de la imaginación de los visitantes a partir de las obras de los artistas y el patrimonio en general, y de los programas que facilitan la lectura de esas obras. En la mira principalmente está la competencia de apreciación y la literacidad o alfabetización visual; también, la literacidad cultural y social. Los museos se esfuerzan en enmarcar la enseñanza en estructuras abiertas y rizomáticas y eso permite mantener múltiples perspectivas con suficiente latitud para incluir los aportes propios del intercambio. Es decir, las respuestas estéticas de los participantes. Lo importante es que ellos conecten con las obras y que lo hagan a través de diferentes tipos de diálogos y narrativas.

Los programas varían de institución en institución aunque tienen bastante en común. ¿Por qué son importantes las estructuras abiertas y rizomáticas? Porque la interacción esperada se da a través de personas en tiempo real, en un tiempo y contexto establecido, y predeterminado.  En ese espacio, los educadores de museos tienen que saber establecer diálogos fluidos y ágiles, así como, incorporar iniciativas de acuerdo a su experiencia, los saberes previos de los participantes y hábilmente integrar lo que ocurra espontáneamente mientras se desarrolla el intercambio sin perder de vista el propósito que los convoca. ¡Los educadores de museo promueven un aprendizaje activo! ¿Qué condiciona el intercambio? El diseño de los diferentes planes de estudios y audiencias, el factor tiempo y la metodología utilizada para mantener múltiples entradas y salidas y esa conexión viva con las obras de arte. Hay otros factores también o experiencias personales.

Cuando existe un acuerdo entre un museo y una escuela los intercambios son más profundos y complejos. Los programas se trabajan de manera integrada. La visita al museo o centro cultural se complementa y refuerza con el trabajo en la escuela, antes y después de la visita. Es en la escuela donde los estudiantes aprenden a crear narrativas y a leer las historias. Pueden ser historias visuales que parten de signos y símbolos desde comunicación o desde las artes. Esta experiencia siempre involucra la lectura de signos y símbolos y lo que su uso representa y significa para los estudiantes. De esta manera vemos como las artes se pueden enseñar de manera integrada o cada lenguaje por separado, y transversalmente conectar a competencias y capacidades de otros aprendizajes.  Así los estudiantes aprenden a moverse libremente a través de diferentes sistemas de comunicación. Y falta considerar la perspectiva de los otros aprendizajes… Hoy, a su vez, no se puede dejar de lado el hecho digital que influencia la manera de aprender lo visual, audiovisual, virtual y multimodal del mundo que nos rodea.

DREAM OVER EN EL MUSEO RUBIN, NUEVA YORK

¿Quién hubiera imaginado la posibilidad de dormir en un museo para lograr un intercambio significativo?  ¿De soñar con una obra de arte escogida especialmente por el educador de museo en base a una pequeña encuesta como hacen en el Rubin Museum de Nueva York?  Tuve la suerte de participar en la conferencia Art and Psyche en la ciudad de Nueva York en 2012 organizada por ARAS (The Archive for Research of Archetypal Symbolism). En esta conferencia se exploró la interface de las artes, la psicología y la vida en la ciudad con presentaciones de pintores, músicos, poetas, actores, fotógrafos, psicoterapeutas, analistas y terapeutas de las artes expresivas. Entre las actividades ofrecían la opción de hacer una visita al museo que incluía quedarse toda la noche. Y así lo hice, me quedé a dormir en el Museo Rubin debajo de un Buda. Antes de dormir conversé con “mi” educador que me habló de las particularidades del ídolo y me pidió dibujar y/o anotar mis sueños o cualquier idea que tuviera al despertar. Nuevamente vino en la mañana y le conté mi experiencia. Aparte de la incomodidad de dormir en el suelo con otros 100 entusiastas, todavía sonrío cuando recuerdo la experiencia.

Fotos del Museo Rubin, programa Dream Over.

Leer aquí el artículo.

La inventora de este programa, Dawn Eshelman, estaba interesada en desarrollar una “aventura significativa”, algo que sacara a las personas fuera de su zona de confort. En una reciente entrevista explica como los profesionales de museo siempre buscan cómo hacer para que la gente pase más tiempo con las obras de arte. La idea crucial es extender ese segundo inicial, la mirada rápida que se sucede por otras miradas rápidas y otras obras de arte. Le pareció una manera original de comprometer más a los visitantes. También pensó que el impacto tenía el potencial de ser profundo en los participantes. Después de todo, explica muchos de los objetos de la colección de arte del Himalaya fueron creados para ser vistos -ya sea por razones educativas o espirituales- con calma, durante un tiempo extendido de modo que se pudiera dialogar, conectar y relacionar con las obras, sus ideales o temas. Definitivamente, este programa innovador guarda relación con el espíritu del museo y se siente auténtico.

PROYECTO NOSOTRAS, MUSEO THYSSEN BORNEMISZA, MADRID

Les presento a Javier y Susana. Ellos se encuentran dialogando sobre el cuadro de Alberto Durero llamado Jesús entre los doctores. Javier es una persona con ceguera. En el video se puede observar cómo se desenvuelve con una introspección inusitada facilitada por la impresión 3D o maqueta en relieve que le permite hacer exploraciones táctiles del cuadro. Debido a ello, participa activamente pensando y sintiendo, y desarrolla una conexión significativa con la obra. Abajo incluyo 2 ejemplos más aparte de los que están colgados en la web del museo. ¡Todos son magníficos!

Esta excelente iniciativa promueve espacios de comunicación e intercambio de experiencias y conocimiento entre el público y el museo. Aprendí sobre el proyecto Nosotras en una conferencia organizada por el Ministerio de Cultura y el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid.   Desde el museo, todos participan por igual: el director, los curadores y los educadores hasta el personal de limpieza. El público lo conforman grupos vulnerables de personas que pueden tener problemas de salud mental o alguna discapacidad, pueden ser migrantes o mujeres en riesgo, incluso tienen programas con presos.   La idea es propiciar encuentros y modelar buenos hábitos en la apreciación de obras de arte.  El objetivo es valorar y escuchar, abrir espacios estéticos, democráticos y empáticos. De esta manera, se da visibilidad y acceso a personas que tal vez no tienen costumbre de ir a museos o de sentirse creativos.

LAS FERIA DE LAS FLORES, NÚRIA GÜELL, MEDELLÍN

El proyecto de la artista Núria Güell es un ejemplo más político.  Leí de este proyecto en la Revista Routes. Feria de las Flores involucró a 4 jóvenes que facilitaron la lectura de cuadros de Fernando Botero. Como guías, ellas incorporaron dentro de sus comentarios su experiencia como víctimas de abuso. Núria presenta su proyecto visualmente de la siguiente manera:

En la revista Routes, Núria responde a la pregunta: ¿Cuál fue la reacción del público con la obra? ¿Las autoridades políticas de la ciudad se enteraron de tu obra?

Las reacciones del público fueron muy variadas. Hay que tener en cuenta que la visita guiada empezaba de una manera muy dulce ya que las cuatro guías son muy agradables pero a medida que iban avanzando en el relato de sus propias interpretaciones de los cuadros de Botero, resignificándolos, la incomodidad de percatarse que lo que estaban contando las guías estaba basado en lo más real de sus experiencias personales, iba afligiendo al público de forma perturbadora. Había gente que no podía soportar escuchar lo que las colaboradoras querían contar, se les hacía insoportable y abandonaban la visita. Otros no podían contenerse el llanto, era una mezcla entre culpabilidad y empatía. Muchos al final de la visita las felicitaban por su valentía, las querían abrazar y les agradecían su coraje. Y varios burgueses incapacitados de salir de sus burbujas, se quejaron al museo por el uso que hacíamos de las obras de Botero, “el artista paisa por excelencia”, atreviéndose a afirmar que lo que las guías relataban era falso, no existía en Medellín.

Una de las colaboradoras hace el siguiente comentario:

Las pinturas me traían recuerdos, aunque fueran muy malos, y como dicen, para olvidar hay que recordar. Entonces en esos cuadros recordamos nuestro pasado y poco a poco vamos pensando que no es nuestra culpa que nos haya sucedido, pasó y ya, y tenemos que pensar que no vuelva a pasar. No se puede olvidar, porque fue una experiencia muy grande. Mucha gente nos felicita por estar hablando de esto tan duro, y sí, es muy duro, pero nos hace crecer mucho porque así sacamos la rabia, contando. A mí me ha ayudado mucho a reflexionar.

Leer aquí el resto de la entrevista.

Si bien no es un programa desde el museo, si es un proyecto interesante que re significa la relación con los participantes. En este caso, los hace cómplices de información que incomoda… juega con los participantes y aborda la tendencia que tiene la sociedad de culpabilizar o re victimizar a la víctima dentro del contexto de la apreciación artística.

PROGRAMA MUSEUM HACK, INDEPENDIENTE, NUEVA YORK

Museum Hack está desarrollando visitas poco convencionales a museos en algunas ciudades de los Estados Unidos.  Las actividades imaginativas e interactivas que propone están diseñadas específicamente para atraer a corporaciones (quién lo hubiera imaginado). El objetivo de estas actividades es mejorar la comunicación, las relaciones en equipo y la colaboración entre los participantes pensando en un contexto de trabajo. En su página web Museum Hack se presenta de la siguiente manera:

Las experiencias son vivenciales aunque también Museum Hack es bastante activo en la web. Difunde digitalmente presentaciones con diapositivas como la que sigue donde significan y re significan conceptos claves y/o mensajes positivos relacionados a la experiencia en museos.

Los museos son centros de aprendizaje experiencial, y a través de exposiciones interactivas y programas educacionales, ayudan a los visitantes a experimentar la empatía (google translate). Puedes ver aquí más pantallazos.

OBSERVACIONES: 3 PROGRAMAS ESCOLARES EN 3 MUSEOS DE NUEVA YORK

Sin embargo, son los jóvenes la responsabilidad principal de todo museo.  Los museos diseñan y organizan las visitas escolares con gran atención y cuidado. Estas, al igual que toda experiencia en el museo, también están basadas en diálogos, narrativas e historias.

MUSEO DE ARTE MODERNO, MOMA

Estudiantes observando el cuadro American People, series # 20: Die de Faith Ringgold antes de escucharla explicar la narrativa con su propia voz en una grabación.

Lo que me hizo pensar en el poder de las narrativas o narraciones fue la experiencia con este cuadro de Faith Ringgold en el Museo de Arte Moderno, MOMA. Nos sentamos en el suelo delante de él para poder observarlo detenidamente.

Los estudiantes mencionaron palabras como asesinato, violencia, raza, miedo, gente triste, suicidio ante lo que la educadora preguntó: ¿Qué viste que te hizo pensar en suicidio? Se determinó que personas se estaban atacando, ¿acaso eran personas en una posición de poder…? ¿Qué significa, por qué están los niños en el medio? … ¿qué tipo de odio llevaría a tener niños víctimas? Se lanzó la idea de víctimas inocentes y que este debate tenía que ver con discriminación.

Kristin Roeder, la educadora de museo, repartió unas fichas de trabajo que tenían escrito las intenciones de la artista y el contexto del cuadro (la vinculación con el Movimiento de los Derechos Civiles de los años 60).  Cuando de pronto preguntó si teníamos interés en escuchar a la artista explicar el cuadro. Prendió una grabadora y oímos su voz ¡Fue mágico! Escucharla hablar nos transportó a esa época y a lo más profundo de sus preocupaciones e intenciones. Todos estábamos atentos a la modulación de su voz. Luego,  Kristin nos cautivó en la trama de la historia del cuadro haciendo comparaciones con el contexto de los estudiantes. Al fin preguntó, ¿qué piensan sobre esta pintura? ¡Fue un momento especial con muchos comentarios sentidos!

EL Nacimiento del Mundo, Joan Miró                                        Estudiantes investigando para hacer sus narraciones

Tuve la suerte de observar a estudiantes de noveno grado de secundaria. Había varios estudiantes (ESL) cuya lengua materna es diferente a la lengua del contexto en el que se encontraban. La escuela estaba participando en el programa que ofrece el MOMA de 3 sesiones: una lección preparatoria en la escuela facilitada por los educadores de museo, la visita al museo y una lección después de la visita en la escuela nuevamente guiada por educadores de museo.

Días antes, los estudiantes en la escuela habían analizado cuadros realistas como son las pinturas de Diego Rivera o Jean Michelle Basquiat y obras basadas en símbolos como son los trabajos de Marcel Duchamp. Ya en el museo, se hizo un recuento de la experiencia en la escuela y de las múltiples maneras que existen de interpretar las obras de arte. La educadora les estimuló a compartir su voz que significa a compartir sus ideas.

El cuadro que arrancó la visita fue El Nacimiento del Mundo de Joan Miró. Se mencionaron palabras sueltas a modo de lluvia de ideas: formas simples, hueco, puerta, el agujero de una puerta, una pelota de golf, el fondo está sucio, parece quemado, parece que lo hubieran pintado arrastrando un trapo con pintura, ha utilizado pintura líquida… Antes de conocer el título del cuadro, los estudiantes le pusieron títulos a partir de sus impresiones: sueños malos, pesadilla, mundo oscuro, sentimientos oscuros… Luego escribieron una narración surrealista a partir de una obra escogida por ellos dentro de la misma galería. Los estudiantes tenían que desarrollarla con otros y compartirla con el grupo. Esto refleja la preocupación del MOMA de que los estudiantes se escuchen y aprendan unos de otros,  que hagan conexiones con sus experiencias en el aula (modos de aprender…) y que exploren las obras de arte a través de temas relevantes, atractivos y provocadores. El MOMA en su página web propone los siguientes temas: personajes, espacios y lugares, objetos cotidianos, museos y colecciones, identidad, narrativas en el Arte, materiales y procesos, arte y sociedad, y la modernidad.

La visita al MOMA terminó con la obra que ocupa todo un cuarto, F-111, de James Rosenquist. El título hace referencia al avión militar del mismo nombre. El artista aborda temas y acontecimientos actuales y expresa preocupación por aspectos sociales, políticos, económicos y ambientales. Los estudiantes dibujaron y reconstruyeron una historia a partir de lo que estaban observando, sin embargo, les fue difícil llegar a la historia que dio origen a la obra.

Comentaron que si bien era colorida, la obra era confusa, uno no sabe bien que es lo que está pasando, parece un rompecabezas… Las imágenes fragmentadas hacían difícil seguir la conexión consumo/ publicidad/ impuestos/ guerra que el artista se propuso problematizar.

EL MUSEO WHITNEY

A diferencia del grupo de estudiantes del MOMA, los estudiantes de noveno grado de secundaria que observé en el Museo Whitney eran muy versátiles al expresarse y mucho menos tímidos. Los estudiantes van a la Escuela de Artistas y Escritores, y están acostumbrados a expresar y defender sus puntos de vista. Lo que sí se parecía era la estrategia utilizada para comprometerlos en el aprendizaje. La educadora Jackie Cedar utilizó una diversidad de obras de la colección del museo para hacer comparaciones y contrastar elementos, procesos y opciones artísticas. La visita modeló muy bien el aprendizaje por indagación basado en diálogos respaldado por preguntas inquisidoras. Hubo un componente adicional en esta visita. Después del trabajo en las galerías, los estudiantes manipularon diferentes formas y papeles de colores en el estudio. Reflexionaron y reforzaron conceptos a través de su experiencia.

Los estudiantes exploraron las ideas de los artistas y conocieron como piensan e incorporaron habilidades visuales de alfabetización.

De la obra a la izquierda del artista Duane Hansen los estudiantes mencionaron que era una obra realista, que daba la ilusión de ser una persona de verdad, que el artista los obligaba a mirar con atención, también que los engañaba porque parecía una persona tan real, incluso su pelo… Escucharon atentos el proceso del artista. En cambio, los estudiantes dijeron de la obra a la derecha del artista Chuck Close que el artista estaba representando a una persona (es un retrato del artista) y que estaba pensando de manera más conceptual sobre ella. Comentaron que la estructura del cuadro era una cuadrícula, que se utilizaban elementos abstractos y que se mostraban en los recuadros diferentes perspectivas, que estaba basada en una foto, y que era una imagen pixelada… ¡Magníficos aportes!

El siguiente trabajo los descuadró.  ¿Por qué está esto en un museo… si se está destruyendo…? Jackie les preguntó ¿Qué tiene de diferente este retrato? Y les explicó que la idea original del artista había sido que la escultura de cera se fuera derritiendo naturalmente hasta desaparecer. Pero como se estaba demorando el museo habían decidido brindarle “ayuda” a ese proceso. Cuidadosamente todos los días le taladraban huecos a la escultura para precipitar que se derritiera más rápido. La educadora los invitó a reflexionar sobre si cambiaba el significado de la obra. Ese día, la escultura ya estaba con la cabeza en el suelo. Se especuló sobre ¿por qué preservar la cabeza caída…?

La escultura del artista Uris Fisher es una vela gigante- presenta un retrato de otro artista, Julian Schnabel.

En el estudio reflexionaron sobre los conceptos analizados en las galerías. Por ejemplo, ¿por qué un artista escoge trabajar de manera abstracta dejando la interpretación abierta para múltiples puntos de vista…? O ¿Por qué prefiere trabajar de manera realista? ¿Qué representan los colores y las formas, las formas repetidas…? La idea era captar los conceptos deseados a través de los colores y las formas.

Como despedida, la educadora de museo elogió a los estudiantes por su entusiasmo al observar y comentar las obras. Definitivamente este grupo evidenció independencia en sus criterios, participaron activamente en la construcción de conocimiento nuevo, expresaron sus opiniones, se escucharon unos a otros y respetaron los puntos de vista de otros.

GUGGENHEIM

Los estudiantes que observé en el Museo Guggenheim eran mucho más jóvenes. Estaban en la escuela intermedia (middle school) recién terminando la primaria y empezando la secundaria. Llegaron al mismo tiempo muchos niños de un mismo colegio en Brooklyn. Cada grupo se ubicó con una educadora de museo aparte de la docente o chaperona que los acompañaba. A mí me tocó seguir y observar al grupo de la educadora Hollie. Antes de empezar a caminar por el museo, ella aprovechó para revisar con los estudiantes el protocolo de toda visita a un museo (no tocar, caminar en silencio, participar y escuchar…) Para calentar los motores, el primer ejercicio involucró la arquitectura del museo. Todos observamos el edificio con atención desde la primera planta y luego en vista opuesta desde arriba. Esto sirvió para que los estudiantes crearan dibujos de observación escogiendo diferentes perspectivas. Así tomaron conciencia de los detalles más llamativos de la construcción y conocieron más sobre el arquitecto y lo que lo inspiró. Al mismo tiempo, este ejercicio modeló el aprendizaje activo que al museo le gusta fomentar y comprometió a los estudiantes en una observación cuidadosa preparándolos para poner en práctica sus habilidades de pensamiento crítico.

El programa que observé:

Learning Through Art (LTA), es un programa de residencia de artistas que cultiva la creatividad en los estudiantes diseñando proyectos de arte sostenidos y orientado a procesos que apoyan el aprendizaje a través del currículo. El programa envía a artistas experimentados a las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York, donde colaboran con los maestros para desarrollar y facilitar proyectos de arte integrado con el currículo escolar. Durante las 20 semanas de residencia en la escuela, los estudiantes participantes examinan, discuten y crean obras de arte. Las visitas al Guggenheim apoyan las residencias, ofreciendo nuevas ideas sobre el arte y desafiando a los estudiantes a pensar críticamente sobre el arte y las ideas. Al final de la residencia, se exhiben obras estudiantiles seleccionadas en la exposición anual “Un año con niños” que se celebra en el Museo Guggenheim.

El factor sorpresa de la visita la dieron dos obras temporales. El inodoro de oro del artista italiano Maurizio Cattelan fue la obra que sobrepasó sus expectativas y cobró mayor importancia.

Fue un gran éxito entre los estudiantes la parada en el baño con el inodoro de oro de18K del artista Maurizio Cattelan. Esta obra representa los excesos del mercado del arte y el sueño americano que da oportunidades para todos.

Después fuimos a la colección permanente y concentramos nuestra atención en las historias de dos obras: un cuadro de Pablo Picasso, La langosta y el gato y la pintura El carruaje volador de Marc Chagall. Hollie hábilmente envolvía al grupo entero con preguntas tales como ¿Qué notan sobre este cuadro? ¿En qué les hace pensar? ¿Les es familiar esta escena? ¿Cómo son las formas, los colores?; ¿Qué es similar? ¿Qué es diferente entre las dos obras? ¿Es una composición más interesante o dinámica que la otra? ¿Por qué? ¿Qué nos dice del lugar, es un espacio realista (no ficción)? ¿Es imaginario? ¿Qué podemos deducir/adivinar/conocer sobre este lugar? Y al mismo tiempo en paralelo, le traducía al italiano las preguntas/respuestas a un estudiante recién llegado de Florencia que gracias a su expertise traduciendo pudo participar activamente en la apreciación de las obras. ¡Y cómo gozó, tenía mucho que compartir! Hollie se aseguraba que todos entendieran los conceptos, los ahondaba, hacía preguntas y más preguntas. El diálogo fue ágil, profundo y divertido al mismo tiempo. Con gran entusiasmo los estudiantes comunicaron sus percepciones y puntos de vista. Fui testigo que disfrutaron de la experiencia, del intercambio entre ellos y de las historias que ayudaron a imaginar.

La langosta y el gato de Pablo Picasso                                               El carruaje volador de Marc Chagall

PARA CONCLUIR

Las visitas a los museos aportan la diversidad que las escuelas no tienen. Por qué no darle crédito a los artistas también que con sus obras nos ayudan a imaginar y a un observar disruptivo del mundo como dice Maxine Greene. Sonrisas. Por sobre todo, las visitas a los museos estimulan la colaboración en la producción de conocimiento entre los educadores de museo, los docentes y los estudiantes. Juntos exploran conceptos nuevos, navegan entre diferentes expresiones y perspectivas, confirman las ideas en los procesos, y validan su aplicación visual y su valor afectivo y estético.  El conocimiento reflexivo que se desarrolla les permite a los estudiantes aprender a aprender en un contexto cultural y social rico en imágenes e historias. ¡Qué vivan las visitas a los museos!

Lima, 02 de mayo de 2017

PD. Ejemplos de otros videos de Nosotras, Museo Thyssen Bornemisza:
Ejemplo 1
Ejemplo 2

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